Condenada ingratitud, tu que te paseas por estos lados...
Tu, que bien sabido sabes que existe esto
y ni así emites comentario a tanta efusividad
el corazón abierto que se expresa, se rompe en pedazos
cual piedra arrojada contra un vidrio
a causa de tu ausencia, de tu falta de presencia
a falta de tu voz, tu letra...
Tu reconocimiento a la inspiración,
a lo que tu inspiras, lo que logran mis manos
lo que plasma mi corazón atormentado;
atormentado por tanto sentimiento reprimido
por sentires escondidos...
Ingratitud, te corono!
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